Famosa como campanas o farolillos de los Cárpatos, la campanula carpatica es una planta con una flor realmente bonita que frecuenta hallarse en zonas de baja montaña. Hay cerca de 300 variedades de Campanula pero todas y cada una distribuyen la flor de campana. En estado salvaje tiende a estar cercada de musgo, o sea, precisa mucho más humedad que un riego intensivo. Para hallar la humedad deseada, es suficiente con guardarnos una pequeña gota portátil para suplir esas “pequeñas proporciones” de agua.

Asimismo podemos encontrar árboles que no precisan mucha agua, como la palmera enana (Chamaerops humilis) habitual en el norte de África y el sur de España pero endémica de las Islas Baleares. El palmito tiene un tamaño máximo de 2 a 3 metros y tiende a ser muy habitual para su empleo en jardines decorativas. Resiste poderosamente las sequías y tiene varias características, entre aquéllas que resaltan sus frutos, que tienen características nutritivas, antidiarreicas y astringentes. Se emplea en tapicería.

Género Philodendron

El Philodendron es una familia de sobra de 700 especies distintas, idónea para plantar en jardines y terrazas. No son singularmente enormes, pero su fachada está muy conseguida. Su primordial virtud es que no requiere riegos usuales ni mucha luz.

Las campanillas son preciosas flores que comunmente están en las ubicaciones montañosas bajas. Logramos hallar unos 300 géneros de este género de flor, pero cada uno tiene siempre y en todo momento forma de campana, de ahí su nombre. Florecen entre los meses de primavera y verano, con lo que es buen instante para cultivarlas en nuestro jardín. De forma frecuente, mucho más que agua, lo que es necesario para ti es humedad. Y sucede que en la naturaleza tiende a estar cercada de musgo. Por este motivo, lo idóneo es disponer un mecanismo de riego por goteo que aporte pequeñas proporciones sin prestar atención.

Lavanda

Hacemos unos esquejes de lavanda y le quitamos 4 o 5 hojas inferiores a fin de que no se pudra el tallo que nos encontramos empapando las hojas. Para hacerlos enraizar deberemos untar cada esqueje con un enraizante de lenteja. Asimismo tenemos la posibilidad de poner piedras en el fondo a fin de que las ramas se contengan erguidas.

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Poto (Epipremmum aureum)

Otra planta tradicional de interior por su simple precaución y bajo consumo de agua. Se aconseja aun si se termina de alterar y no posee bastante tiempo para dedicarlo.

  • Localización: espacio caluroso muy iluminado sin sol directo.
  • Temperatura: entre 16ºC y 21ºC.
  • Riego: moderado, cada quince días en invierno y cada diez en verano, eludiendo siempre y en todo momento los excesos y dejando secar totalmente la tierra entre riego y riego.
  • Sustrato: no muy riguroso en lo que se refiere a suelo, pero se puede utilizar uno con buen drenaje para eludir encharcamientos.

Poto

Se encuentra dentro de las plantas mucho más resistentes que podemos encontrar en el planeta, más que nada por el hecho de que puede aguantar esencialmente cualquier condición. Tienen la posibilidad de vivir a la perfección sin agua, sin luz y sin ningún género de precaución. Estas plantas precisarán regar cada 4 o 5 días en las estaciones cálidas, y a lo largo del invierno, semanalmente o cada diez días es bastante.

Espalda del demonio es el nombre clásico, más que nada por sus hojas puntiagudas y de bordes rugosos. Forma parte a la familia de los kalanchoe, lo que les adjudica una alta resistencia, aun sin regar. Estas tienen la posibilidad de guardar agua en sus hojas indisculpables, con lo que son ideales si no andas bastante tiempo en tu casa.Para entender cuándo se tienen la posibilidad de regar, es preferible fijarse en el sustrato, que ha de estar absolutamente seco, en caso contrario va a. aun no sera el instante

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