Además de esto, si se riega por la tarde, la tierra continuará húmeda considerablemente más tiempo -por el frescor y el rocío de la noche- y puede beneficiar la aparición de hongos. Evite poner las plantas de manera directa al sol, preste atención a sus pretensiones.

A lo largo del verano es conveniente regar las plantas durante la noche, de este modo aprovechan mejor el agua pues hay menos calor. Fotografía: Patricio Terán/ EL COMERCIO

Con la llegada del verano, los huertos y jardines están mucho más expuestos a los rayos solares y al calor. Lo que hace que en el día que haya mucho más evaporación.

¿Cuánta agua precisan mis plantas?

(adsbygoogle = window.adsbygoogle || ).push(); Sólo algunas de las plantas precisan exactamente la misma proporción de agua para subsistir. Los bulbos y el papiro precisan considerablemente más agua que los cactus y los agaves. Es mucho más práctico charlar de cuánta agua precisan los diversos tipos de suelo.

Los suelos areniscos rápidos necesitan un riego mucho más recurrente que los suelos pesados, pero se puede utilizar menos agua en todos y cada riego. Los suelos arcillosos mucho más pesados ​​se tienen la posibilidad de regar con menos continuidad, pero precisan mucha agua.

Consejos para el riego.

Ciertos avisos de riego:

  • ¿Por qué razón se precisa agua? Recordarás de la clase de biología que el agua es fundamental a fin de que las plantas efectúen la fotosíntesis, el desarrollo de transformar el agua en azúcar y oxígeno en el momento en que las hojas se dan a conocer a la luz. Pero el agua hace mucho más que eso, asimismo transporta nutrientes en la planta, con lo que aun en los suelos de jardín mucho más ricos, las plantas padecerán si el suministro de agua es deficiente.
  • ¿Cuánta agua? La norma establecida es que su jardín o parterres superiores precisan unas escasas pulgadas de lluvia cada semana. Si llovió pero no posee un pluviómetro, o no está seguro de cuánto llovió, consulte la información meteorológica local. O compruebe si el suelo está seco a unas 2 pulgadas bajo la área. Si ha cubierto sus plantas con mantillo, lleve a cabo un orificio en el mantillo para dejar que llegue la tierra. No te guíes por el aspecto de la tierra, sino más bien mete tu dedo índice para revisar si está seco.
  • En el momento en que no llovizna. En el momento en que no llovizna y la tierra superior o mantillo está muy seca, riegue poco al comienzo, hasta el momento en que la tierra superior esté empapada; en caso contrario, el agua se drenará. Tenga paciencia, puesto que puede tomar ciertas reiteraciones hasta el momento en que vea que el agua se hunde en el suelo.
  • Piensa intensamente. Las plantas que se riegan intensamente desarrollan raíces mucho más fuertes y son mucho más saludables por norma general. En consecuencia, el propósito del riego es realizar llegar el agua a las raíces de la planta, lo que se consigue bastante superior regando en hondura y con poca continuidad que muy con frecuencia y con mucha continuidad. La hondura de las raíces de las plantas cambia, pero la iniciativa general es mojar el suelo a una hondura de 12 a 13 centímetros, suponiendo que el suelo tenga un drenaje conveniente. Los suelos arcillosos que desagotan mal retienen agua y necesitan menos agua, en tanto que el riego elevado puede ocasionar la pudrición de la raíz.
  • Plantas que precisan mucho más atención. Eso no significa siempre que debas regar todo en tu jardín solo pues no ha llovido por un tiempo. El lema aquí es: agua según sea preciso. Si una planta semeja marchita y bajo agobio por sequía, precisa agua. No obstante, existen algunas plantas que siempre y en todo momento necesitan una atención particular: Cualquier planta recién plantada (así sea un árbol, un arbusto o una planta perenne) precisa agua regular a lo largo de por lo menos el primer año. Si no llovizna bastante, riegue hasta el momento en que el suelo cerca de la planta esté bien empapado.
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¿De qué forma regar las plantas de interior?

En el planeta de las plantas de interior hay extraños periodos de enorme desarrollo vegetativo que acostumbran a llegar en los meses de marzo y septiembre. Ahora mismo debemos procurar regar las plantas de la manera mucho más adecuada viable. Entonces es conveniente emplear agua de muy excelente calidad, eludiendo substancias dañinas como el cloro. De ahí que, es buena táctica completar la ducha y dejar descansar el agua unas horas, a fin de que se evaporen las substancias dañinas. De forma alternativa tenemos la posibilidad de utilizar agua de lluvia de manera directa.

Al fin y al cabo, ¿cuándo regamos?

Al fin y al cabo, el más destacable instante para regar nuestras plantas es por la mañana, al amanecer, así mismo deberemos utilizar la menor proporción de agua; la planta se nutre de mejor forma y eludimos las pequeñas quemaduras que tienen la posibilidad de haber en las plantas; puede ser una puerta de entrada a patógenos mucho más peligrosos.

Afirmarás que en la naturaleza no llovizna hasta el amanecer, pero tampoco llovizna a pleno sol, con lo que la naturaleza es una serie complicada de procesos siempre y en todo momento de manera equilibrada; en el momento en que se cambia alguno de ellos, los desenlaces no son perfectos con la «naturaleza».

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