En un caso así lo común es regarlas 2 o 3 ocasiones a la semana en verano y una vez cada diez días en invierno. 3. Otras plantas eligen agua baja, lo que significa dejar que la parte de arriba del suelo se seque (precisamente una tercer parte) entre cada riego.

El riego es el aporte de agua a las plantas a fin de que contengan su hidratación y logren efectuar apropiadamente sus procesos vitales.

Relevancia del riego del tomate

El cultivo del tomate tiende a ser muy sensible al agua, la escasez y el exceso tienden a ser causantes dañinos para el cultivo. A lo largo del período del tomate este líquido es escencial, singularmente en la etapa de plántula. Por este motivo, es requisito entablar un género de riego que aporte la proporción de agua con la regularidad que necesita la planta en sus distintas estados de avance.

Como has de saber, el agua de riego es rica en algunas sales que tienen la propiedad de adherirse al suelo. En dependencia del género de sal y su concentración, puede o no ser un inconveniente para el desarrollo y la salud del cultivo. El fundamento es que es requisito entablar un equilibrio en el riego de la planta de tomate. A fin de que el suelo no se vuelva alcalino a consecuencia de la alta concentración de sales, en tanto que esto conduciría a una pérdida irreversible de eficacia.

Resoluciones de riego de plantas

A fin de que esto no ocurra, siempre y en todo momento puedes disponer un programador de agua. Los controladores y temporizadores de Hozelock le dejan cambiar de manera automática su sistema de riego en el momento en que sea preciso. Se tienen la posibilidad de cambiar a través de fáciles programas preinstalados o puede hacer su programa, según las pretensiones de su jardín. Además de esto, el programador o temporizador debe ir acompañado de un microgotero, que es un gotero que riega las plantas de manera dirigida y por consiguiente no debes inquietarte en el momento en que se marchan de vacaciones.

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Consejos sobre el riego en las distintas estaciones del año

– Primavera. A fines de invierno resulta conveniente regresar a regar las plantas con suavidad, pero de manera mesurada para no encharcarlas.

Además de esto, la primavera es la temporada donde indudablemente hay que acrecentar la continuidad de los riegos, que comunmente van a ser un par de veces a la semana. Es conveniente preguntar los requisitos de cada ejemplar en su ficha de planta.

¿Qué género de suelo es preferible?

Un suelo abundante en minerales arcillosos tiene mejores características y, en consecuencia, puede retener mejor el agua y de forma mucho más traje. Intente filtrar bien el agua para eludir el agua.

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