Por norma general, se tienen que regar tres ocasiones a la semana en verano. Retire el exceso de agua del plato o balde sobrante. Si tienes plantas de tomate en un huerto o jardín, precisarás regarlas con mucho más continuidad.

La pasión de los fanáticos de la horticultura por el cultivo del tomate no posee límites. En el momento en que alguien empieza su primer pequeño jardín, no se detiene en plantar ciertas plantas de tomate. Los tomates son tan polivalentes y están presentes en muchos platos que todos deseamos cultivarlos. Si bien su cultivo no es sencillo, tiene la posibilidad de tener éxito si respetamos sus peculiaridades y pretensiones. Y uno que se debe tener mucho más precaución que el riego. Veremos 5 consejos para el acertado riego de los tomates que nos asistirán en esta compañía.

Relevancia del riego del tomate

El cultivo del tomate tiende a ser muy sensible al agua, la escasez y el exceso tienden a ser componentes dañinos para el cultivo. A lo largo del período del tomate este líquido es escencial, en especial en la etapa de plántula. Por este motivo, es requisito entablar un género de riego que aporte la proporción de agua con la regularidad que necesita la planta en sus distintas estados de avance.

Como tienes que saber, el agua de riego es rica en algunas sales que tienen la propiedad de adherirse al suelo. En dependencia del género de sal y su concentración, puede o no ser un inconveniente para el desarrollo y la salud del cultivo. El fundamento es que es requisito entablar un equilibrio en el riego de la planta de tomate. A fin de que el suelo no se vuelva alcalino a consecuencia de la alta concentración de sales, en tanto que esto conduciría a una pérdida irreversible de eficacia.

Riego retardado de los tomates

El primordial propósito del riego de las plantas de tomate es garantizar que tengan bastante agua para alimentarse y efectuar sus primordiales funcionalidades fisiológicas.

También te puede interesar  ¿Qué es lo que mata las bacterias?

Por ende, no inunde las plantas, sino drene la mayoría del agua (adjuntado con los nutrientes y la tierra vegetal). En su rincón, hay que regar de forma lenta a fin de que el agua tenga tiempo de traspasar en la tierra.

Regar las plantas de tomate desde la raíz

Si andas habituado a regar tus plantas con manguera, lo mucho más posible es que asimismo riegues las hojas de la planta en vez de la manguera próximo alrededor. moler el tallo. Ciertos de nosotros tendemos a regar las hojas por el hecho de que provoca que las plantas se vean mejor.

Si deseas regar las hojas, cerciórate de llevarlo a cabo temprano en la mañana, antes del amanecer. Si su suministro de agua no es pura, si es agua dura o si tiene fertilizantes mezclados (orgánicos o químicos), le aconsejamos que no riegue las hojas, puesto que esto solo las dañará y evitará tener que trabajar. de forma perfecta y prepárate. la tierra, alimento de la luz del sol.

Tomate pera

El tomate pera recibe esta definición gracias a su forma alargada con apariencia de lágrima. Tiene un gusto despacio y dulce y lo puedes localizar en distintas colores como colorado, naranja y amarillo. Se acostumbran a emplear en ensaladas, como guarnición y son estupendas para hacerlas secas. Tienen un enorme poder nutritivo pues solamente aportan calorías y poseen vitaminas: A, B1, B2, C, Y también y K.

Son tomates de importante tamaño y forma redonda que recuerda a corazón. Pese a su tamaño, su piel es fina, lo que deja gozar de su carne con mayor intensidad. Su pulpa es dulce y jugosa, además de esto tiene escasas semillas. Gracias a su tamaño, es muy frecuente usarlo en la preparación de platos como los tomates rellenos.

Valorar

Contenido de la página