Esta es una pregunta que aparece constantemente en el momento en que me preguntan sobre las plantas. Quizás la parte mucho más bien difícil de la jardinería es cuánta agua debe recibir su planta. Ciertos pasamos por bastante, otros por poco, y en el momento en que una planta muere, solamente entendemos si es por una razón u otra. En resumen, en el momento en que una planta se marchita, puede ser para los dos.

El efecto que observamos es la pérdida de agua por medio de las hojas. En el momento en que la tasa de entrada de agua mediante las raíces de las plantas es menor que la tasa de pérdida por medio de las hojas, las hojas dejan de estar turgentes y se vuelven hacia abajo. Esto puede deberse a la carencia de agua en el sustrato. Si es de este modo, la planta prosigue absorbiendo agua hasta el momento en que llega un instante en que no recibe este líquido, entonces, si prosigue sudando, pierde el agua que tenía guardada en sus tejidos. Pero asimismo puede suceder en el momento en que hay un exceso de agua: las raíces respiran, ahora través de la respiración absorben agua. Pero si no tienen la posibilidad de respirar, no tienen la posibilidad de absorber agua, con lo que el resultado es el mismo.

Primordiales fallos al regar las plantas

Comencemos por los fallos más habituales al regar las plantas. seguramente hayas hecho uno. En ocasiones das por sentado que la planta está bien vigilada pues la riegas todos y cada uno de los días pero de pronto comienza a estropearse. El exceso de agua tiende a ser lo más frecuente, si las raíces se ahogaran pues ese exceso les impide absorber oxígeno y nutrientes por medio de las raíces.

A las puertas de las fiestas se frecuenta cometer un nuevo despiste, anegando las plantas. Tendemos a meditar «Si bien yo no esté, tienen agua para toda la semana» pero no es de este modo, pues los inundamos de agua. La planta se debilitará mientras que persista el exceso de humedad, haciéndola sensible a la sequía en el momento en que el agua se evapore.

Los tallos empiezan a doblarse y son suaves al tacto.

Si los tallos de sus plantas de interior se doblan y se sienten suaves al tacto, probablemente no estén recibiendo bastante agua. Si tocas los tallos de tus plantas y los sientes blandos, es posible que la tierra esté bastante húmeda. Si el suelo está bastante húmedo, las raíces no tienen la posibilidad de conseguir bastante oxígeno y la planta empezará a pudrirse en la parte de abajo. Si el suelo está húmedo pero la planta aún precisa agua, puede acrecentar la proporción de agua que le da o plantar la planta en un suelo mucho más poroso. Si la planta está marchita, pero los tallos no están suaves al tacto, posiblemente esté recibiendo mucha agua.

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Si las raíces de sus plantas de interior se encogen y se vuelven menos perceptibles, probablemente no estén recibiendo bastante agua. Si ves que las raíces de tus plantas se encogen y se vuelven menos perceptibles, es posible que la tierra esté bastante húmeda. Si el suelo está bastante húmedo, la planta no puede conseguir bastante oxígeno y empezará a pudrirse en la parte de abajo. Si el suelo está húmedo pero la planta aún precisa agua, puede acrecentar la proporción de agua que le da o plantar la planta en un suelo mucho más poroso. Si la planta está marchita pero las raíces aún son perceptibles, podría estar recibiendo mucha agua. Si las raíces se fueron, debe contrastar si el suelo está húmedo. Si está seca, riega la planta instantaneamente. Si la planta prospera tras el riego, pero las raíces prosiguen encogiéndose, posiblemente necesite menos agua. Si la planta no medra tras el riego, posiblemente necesite mucho más luz.

Retire la planta de su rincón de plantación y déjela secar

La prioridad en el momento de recobrar una planta con exceso de riego es remover el exceso de humedad. Para esto, la primera cosa que debemos realizar es sacarla de su maceta y, con bastante precaución, sacar el sustrato mojado que se adhiere a las raíces a fin de que no se dañen mucho más. El misterio es que al remover todas y cada una de las fuentes de humedad, nuestra planta puede respirar.

Para llevarlo a cabo bien, lo idóneo es dejarlo secar por un tiempo corto. Es bastante estar en el aire entre 12 horas o, si está muy sobrepasado, un día.

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